Imaginemos que
al tener una distendida conversación con un amigo, o al ver una película en el
cine, o al leer un libro... nos surge una idea, duda o afinidad por un tema que
nos interesaría investigar desde un enfoque antropológico. ¿Es posible
investigar cualquier idea? Os recomiendo seguir estos cuatro pasos básicos:
1. Buscar información. Al
ser necesario definir nuestra idea inicial, debemos informarnos sobre el tema
leyendo prensa (http://www.prensaescrita.com/), visionando películas
temáticas sobre nuestro tema (http://www.cinemaperaestudiants.cat/es/peliculas-archivo/), conversando
con gente implicada o en esa situación...
2. Conocer los antecedentes.
Es importante saber qué y cómo se ha estudiado nuestro tema para no repetirlo
de la misma manera. Para ello, consultaremos la bibliografía especializada
(http://dialnet.unirioja.es/, www.latindex.org, www.redalyc.org, doaj.org, etc.), acudiremos a conferencias que traten el tema (conferencias
on-lines: http://audiovisuales.uned.ac.cr/mediateca/), etc.
3. Planteamos la investigación.
Debemos respondernos a tres preguntas-clave: ¿para qué? resolver un problema,
mejorar una situación; ¿el qué? definir qué investigaremos;
y ¿por
qué? lo que aportaremos, esto es, valor práctico o teórico.
4. Evaluamos su viabilidad.
¿Tienes el suficiente dinero, tiempo y nivel de idioma inuit para marcharte a
estudiar a los esquimales en Alaska durante
un año? Debemos atender a tres tipos de limitaciones: académicas –¿necesitas
prepararte?–; financieras –¿tienes dinero?–; y de compatibilidades –tiempo,
facilidades, etc.–.
Una vez que
has realizado estos cuatro pasos, estarás preparado para convertir tu idea en
un "hecho etnográfico", esto es, traducir correctamente tu idea a tema
de investigación para la Antropología. Esto lo trataremos en la siguiente
"Entrada" de esta sección.